Web y marca
Cuánto cuesta una página web para un pequeño negocio
Dominio, diseño, textos, mantenimiento: qué hay detrás del precio de una web y cómo comparar presupuestos con criterio.

Saber cuánto cuesta una página web para un pequeño negocio no depende de una tarifa fija: depende de lo que necesitas que haga. Una web de presentación con pocas páginas no se parece en nada a una tienda online con pagos y envíos. En esta guía desglosamos las piezas del precio para que compares presupuestos con criterio.
Qué incluye realmente el precio de una web
Un presupuesto serio separa varias partes. Si todo viene en una sola línea, pide el detalle.
- Dominio: tu dirección en internet, que se renueva cada año.
- Hosting: el alojamiento donde vive la web. También es un coste anual.
- Diseño web: la estructura, los colores y la adaptación al móvil.
- Textos y fotos: a menudo el punto olvidado, y el que más retrasa un proyecto.
- Funciones: formulario de contacto, reservas, pagos, blog.
- Certificado SSL: el candado del navegador. Hoy es imprescindible y suele venir con el hosting.
Cuantas más funciones, más horas de trabajo. Por eso dos webs «sencillas» pueden tener precios muy distintos.
Cuánto cuesta una página web según el tipo de proyecto
Estos son los precios habituales en España en 2026 para la web de un pequeño negocio (sin IVA, precios orientativos según las guías de precios publicadas por diseñadores, agencias y plataformas):
| Quién la hace | Precio habitual | Lo que hay que tener en cuenta |
|---|---|---|
| Tú mismo, con una plataforma | 149–500 € (o 15–49 €/mes) | Tu tiempo, y a menudo permanencia con la plataforma |
| Un freelance | 500–2.500 € | Depende mucho de su agenda y de lo que incluya |
| Una agencia | 1.500–8.000 € | Más completo, pero con plazos de semanas o meses |
En Orbitea, la Web Esencial cuesta 390 € (una página completa, lista en 3 a 5 días, con dominio y textos legales) y una web a medida con todas las páginas que necesites, desde 790 €. Tienes el detalle en nuestra página de precios.
Web de presentación
Unas pocas páginas: inicio, servicios, sobre ti y contacto. Es la opción típica de un profesional o un negocio local. El precio depende sobre todo del diseño y de quién escribe los textos.
Web con reservas o formularios avanzados
Si tus clientes reservan cita o piden presupuesto en línea, la web se conecta a una agenda o a un sistema de gestión. Hay más configuración y más pruebas.
Tienda online
Catálogo, pagos, envíos, facturas, condiciones legales. Es el proyecto más completo. Aquí el presupuesto crece con el número de productos y de integraciones.

Foto: Glenn Carstens-Peters en Unsplash
Los costes que se pagan cada año
El precio inicial no es el único. Cada año tendrás, como mínimo:
- la renovación del dominio;
- el hosting;
- el mantenimiento, si alguien actualiza la web, hace copias de seguridad y resuelve incidencias.
Pregunta siempre por el coste anual total. Un presupuesto inicial barato con un mantenimiento caro puede salir más caro a medio plazo.
Plantilla o diseño a medida: cómo decidir
Una plantilla reduce el tiempo de trabajo y el precio. Funciona muy bien si tu negocio no necesita nada fuera de lo común. El diseño a medida se justifica cuando la web es tu principal fuente de clientes, cuando tu marca debe destacar mucho o cuando necesitas funciones específicas.
La pregunta útil no es «¿plantilla o no?», sino «¿qué necesita hacer mi web para traerme clientes?». Te lo explicamos en nuestra página sobre una página web que consigue clientes.
Cómo comparar presupuestos sin sorpresas
Antes de decidir, comprueba estos puntos:
- Qué está incluido: número de páginas, textos, fotos, adaptación al móvil.
- Quién es el propietario del dominio y de los accesos.
- Cuántas rondas de cambios entran en el precio.
- Qué pasa después: mantenimiento, soporte, plazos de respuesta.
- El posicionamiento básico: títulos, descripciones y velocidad deberían venir de serie.
Si dos presupuestos no incluyen lo mismo, no los compares por el precio final: compáralos pieza por pieza.
Qué preparar antes de pedir presupuesto
Cuanto más claro tengas tu proyecto, más fácil será comparar precios. Antes de hablar con nadie, reúne estas respuestas:
- Objetivo principal: ¿quieres que te llamen, que reserven, que compren o que te encuentren en Google?
- Páginas necesarias: haz una lista sencilla. Inicio, servicios, sobre ti, contacto, y lo que sea propio de tu negocio.
- Textos y fotos: ¿los tienes o hay que crearlos? Es una parte importante del trabajo.
- Funciones: reservas, pagos, formulario de presupuesto, blog, varios idiomas.
- Plazos: cuándo necesitas la web publicada y por qué.
Con esta lista, dos proveedores podrán presupuestarte lo mismo. Y tú podrás comparar de verdad.
Señales de alerta en un presupuesto
Desconfía si el precio parece muy bajo y no explica qué incluye. Desconfía también si el dominio queda a nombre del proveedor, si no hay contrato ni condiciones de mantenimiento, o si nadie te pregunta por tus clientes y tus objetivos. Una web barata que no trae clientes sale cara.
El precio de no tener web
También hay que pensar en lo que pierdes sin web. Muchos clientes comparan varios negocios antes de llamar. Si no te encuentran, o encuentran una web antigua que no funciona en el móvil, eligen a otro. La pregunta no es solo cuánto cuesta una página web, sino cuántos clientes te está costando no tenerla bien hecha.
Siguiente paso
Si quieres ver cómo quedaría la web de tu negocio antes de decidir nada, pide tu maqueta gratis. Y si buscas una solución completa para lanzar tu negocio, echa un vistazo a nuestra oferta Lanzar.