Web y marca
Reservas directas para tu alojamiento turístico: web propia y menos comisiones
Las plataformas te traen huéspedes, pero se quedan una parte de cada reserva y el contacto con el cliente. Una web propia bien hecha equilibra la balanza.

Tienes una casa rural en la Sierra de Gata, dos apartamentos en el casco antiguo de Cádiz o un hotel de doce habitaciones en el Pirineo de Huesca. Casi todas las reservas te llegan por Booking o Airbnb. Funciona, pero cada mes ves lo que se queda la plataforma y piensas que una parte de esos huéspedes te habría reservado directamente. Tienes razón, y se puede recuperar sin pelearte con nadie.
Plataformas y web propia: cada una tiene su papel
Las plataformas hacen algo que tú solo no puedes: ponerte delante de miles de viajeros que no te conocen. Para un alojamiento pequeño son el mejor escaparate que existe. A cambio cobran una comisión por cada reserva y se quedan con la relación con el cliente: muchas veces no tienes su correo, no puedes escribirle después y, si cambian las reglas, te adaptas.
La web propia hace justo lo contrario. No te trae viajeros nuevos por arte de magia, pero:
- Cada reserva directa es margen que no pagas en comisiones.
- El cliente es tuyo: puedes escribirle para la próxima temporada o avisarle de una fecha libre.
- Controlas tus condiciones: cancelación, depósito, mascotas, estancia mínima.
- No dependes de un algoritmo que te sube o te baja en los resultados.
El reparto sensato para la mayoría: plataformas para que te descubran, web propia para que te vuelvan a reservar. Piensa en el viajero que te encontró en Booking, le encantó la casa y al año siguiente busca tu nombre en Google. Si no encuentra una web tuya, vuelve a la plataforma y pagas la comisión otra vez.
Lo que tiene que tener la web de un alojamiento
Un huésped decide con las fotos y reserva con la información. Tu web tiene que darle las dos cosas sin hacerle buscar.
Fotos reales y muchas
Cada habitación, el baño, la cocina, las vistas, la entrada, el aparcamiento, el pueblo. Fotos de verdad, con luz natural, sin filtros que luego no se parecen a la realidad. Un huésped decepcionado deja una mala reseña aunque todo lo demás esté bien. Tienes trucos para hacerlas tú en fotos de tu negocio con el móvil.
Disponibilidad visible
Nada frustra más que escribir para preguntar por unas fechas y que te digan, dos días después, que está ocupado. Un calendario de disponibilidad sincronizado con las plataformas evita reservas dobles y responde la primera pregunta sin que tú intervengas.
Precios y condiciones claras
Precio por noche o una idea de precio por temporada, estancia mínima, limpieza, fianza, horario de entrada y salida, política de cancelación, si se admiten mascotas o niños. Si el huésped tiene que preguntar todo esto por mensaje, la mitad no pregunta.
Reseñas y ubicación
Muestra las opiniones de tus huéspedes y enlaza a tu ficha de Google para que puedan leer más. Añade un mapa y cuenta qué hay cerca: la playa a diez minutos andando, la ruta del Cares, la bodega del pueblo. Eso vende más que cualquier adjetivo.
Idiomas
Si recibes turistas extranjeros, la web al menos en inglés. En zonas con mucho turismo francés o alemán, también en su idioma. No hace falta traducirlo todo: las fotos, la descripción, los precios y las condiciones son lo esencial.
Una forma fácil de reservar
Puede ser un motor de reservas con pago online o, al principio, un formulario con las fechas y un botón de WhatsApp. Lo importante es que el huésped sepa en qué paso está y cuándo tendrá la confirmación. Si te escriben mucho por WhatsApp, en reservas por WhatsApp para negocios tienes ideas para ordenarlo.
Tu ficha de Google trabaja por ti
Cuando alguien busca «casa rural en Cangas de Onís» o el nombre de tu alojamiento, lo primero que ve es tu ficha de Google: fotos, reseñas, ubicación y un botón para ir a tu web. Si la ficha está incompleta o lleva a la página de Booking, estás regalando la reserva directa.
Revisa que tenga la categoría correcta, fotos recientes, horarios de recepción, la web propia como enlace principal y respuestas a todas las reseñas. Tienes la guía completa en cómo optimizar tu ficha de Google Business Profile, y para pedir opiniones sin incomodar, cómo conseguir más reseñas en Google.
Los huéspedes que repiten son tu mejor canal
En turismo rural y de costa, mucha gente repite: la familia que vuelve cada agosto, la pareja que viene por las fiestas del pueblo. Son tus reservas directas más fáciles. Algunas ideas:
- Pide permiso para escribirles cuando reservan directamente o al despedirte, y guarda sus datos con su consentimiento.
- Una tarjeta en la habitación con tu web y una frase sencilla: «Si vuelves, reserva aquí directamente».
- Una ventaja por reservar directo: salida más tarde, una botella de vino de la zona, desayuno el primer día. No hace falta bajar el precio.
- Un correo al año, unas semanas antes de la temporada, a quien ya ha venido: «Ya tenemos abierto el calendario de verano».
Antes de mencionar tu web a un huésped que reservó por una plataforma, revisa las condiciones de esa plataforma: algunas limitan cómo puedes contactar a sus clientes.
Las obligaciones, según tu comunidad
Aquí conviene ir con cuidado, porque cada comunidad autónoma tiene su normativa de alojamientos turísticos y cambia con frecuencia. En general:
- Número de registro turístico: en muchas comunidades es obligatorio mostrarlo en toda la publicidad, también en tu web y en redes.
- Registro de viajeros: comunicar los datos de los huéspedes a las autoridades es obligatorio en toda España.
- Registro para alquileres de corta duración: además del autonómico, las plataformas ya piden un número de registro estatal para muchos alojamientos.
- Textos legales de la web: aviso legal, privacidad, cookies y condiciones de reserva y cancelación. Tienes la base en textos legales de una página web.
Consulta la normativa de tu comunidad o pregunta a tu gestoría antes de publicar. Es lo único de este artículo en lo que no conviene improvisar.
Cómo empezar sin complicarte
- Ordena tu ficha de Google y pon tu web propia como enlace.
- Haz una web sencilla con fotos reales, disponibilidad, precios, condiciones, mapa y un botón de contacto.
- Cuenta a tus huéspedes que pueden reservar directamente la próxima vez.
- Mide durante una temporada cuántas reservas directas consigues. Para saber de dónde vienen, mira cómo saber si tu web te trae clientes.
- Si el volumen crece, añade un motor de reservas con pago online.
Cómo lo hacemos en Orbitea
Para un alojamiento pequeño, el primer paso suele ser la Web Esencial: una página pensada para el móvil con tus fotos, la descripción, precios, condiciones, mapa, reseñas, botón de WhatsApp y los textos legales. Cuesta 390 € sin IVA, precio cerrado, con el dominio .es o .com del primer año a tu nombre y los 3 primeros meses de alojamiento y mantenimiento incluidos; después, 29 €/mes sin permanencia. También se puede pagar en 12 meses de 59 €, sin entrada.
Si necesitas varias páginas, varios idiomas o un motor de reservas con calendario sincronizado y pago online, te lo presupuestamos a medida (las webs a medida empiezan en 790 €). Puedes ver cómo funciona en reservas online. La Ficha de Google Esencial (149 €) deja tu ficha completa y bien enlazada. Todos los precios están en precios.
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