Web y marca
Web para autónomos y profesionales: lo que hace que te contraten
Cuando alguien busca un asesor o una fotógrafa, no compra un servicio: elige a una persona. Esto es lo que tiene que encontrar en tu web para escribirte a ti.

Una arquitecta de Murcia necesita una gestoría que entienda a los autónomos. Un matrimonio de Vigo busca fotógrafo para la boda. Una pequeña empresa de Valladolid quiere un abogado laboralista para un despido complicado. Todos hacen lo mismo: preguntan a conocidos, buscan en Google y miran dos o tres webs. No contratan un servicio: eligen a una persona.
Si eres asesor, abogado, psicólogo, fotógrafo, diseñador, traductor, consultor o coach, tu web tiene un trabajo concreto: que quien llega sienta que eres la persona adecuada y que le resulte fácil dar el primer paso. Te contamos qué tiene que tener y qué suele sobrar.
Quién eres, con cara y con datos
Es lo primero que se busca y lo que más se esconde detrás de un «nosotros» genérico. Si trabajas solo, dilo sin complejos: para muchos clientes es una ventaja, porque saben con quién van a hablar.
- Una foto tuya, real y reciente. No hace falta un estudio: luz natural, fondo sencillo y una cara que se reconozca en la videollamada. Tienes trucos en fotos de tu negocio con el móvil.
- Tu trayectoria en concreto: años de experiencia, en qué sectores, qué tipo de encargos. «Doce años en el departamento fiscal de una gestoría antes de montar la mía» dice más que «profesional apasionado».
- Colegiación o titulación si tu profesión la tiene: número de colegiado en abogacía o psicología, por ejemplo. Es una garantía que el cliente entiende.
Para quién trabajas
El error más común es querer servir a todo el mundo. «Asesoramiento integral para empresas y particulares» no le dice nada a nadie. «Llevo la contabilidad y los impuestos de autónomos del sector creativo» hace que el diseñador que llega piense «esta es para mí».
No pierdes clientes por concretar: ganas los que encajan. Si haces varias cosas, ordénalas por tipo de cliente o por problema reconocible («me ha llegado una carta de Hacienda», «quiero registrar mi marca», «necesito fotos de producto para mi tienda»).
Cómo trabajas, paso a paso
Contratar a un profesional da cierto vértigo: no se sabe qué va a pasar después del primer correo. Explícalo en tres o cuatro pasos:
- Una primera llamada o reunión, gratis o de pago, y cuánto dura.
- Una propuesta o presupuesto por escrito.
- Cómo es el trabajo: plazos, entregas, reuniones, por dónde os comunicáis.
- Qué recibe el cliente al final.
Si trabajas en remoto con clientes de toda España, dilo. Si solo atiendes en persona en Zaragoza, también.
Tarifas o, al menos, una horquilla
Muchos profesionales no publican precios por miedo a asustar o a quedarse cortos. Pero el cliente quiere saber si puede permitírselo antes de escribir, y si no lo sabe, a menudo no escribe.
Hay formas intermedias que funcionan:
- Un precio de partida: «Sesión de fotos de producto desde…», «Cuota mensual de asesoría desde…».
- Packs cerrados para lo más habitual: constitución de una sociedad, una sesión de retratos, un logotipo con su manual básico.
- De qué depende el precio, con un ejemplo de encargo típico.
Filtra a quien no encaja y te ahorra llamadas que no llevan a nada.
Pruebas reales: casos, trabajos y reseñas
Aquí no vale inventar nada. Lo que convence es lo verificable:
- Casos explicados en pocas líneas: la situación, lo que hiciste y el resultado, con el permiso del cliente o sin datos que lo identifiquen. En abogacía y psicología, con especial cuidado por el secreto profesional.
- Tu trabajo a la vista si tu oficio lo permite: portfolio de fotos o diseños, ejemplos de traducciones, artículos que has escrito.
- Reseñas de Google con el enlace para ver todas. Si tienes despacho o atiendes en una zona, una ficha de Google te ayuda a salir en búsquedas como «abogado de familia en Alicante»; lo explicamos en cómo optimizar tu ficha de Google Business Profile y en conseguir más reseñas en Google.
La primera llamada, en un clic
Todo lo anterior sirve para que alguien dé el primer paso. Que sea fácil:
- Un botón para reservar una llamada de 15 o 20 minutos en tu agenda, con los huecos que tú decides. Lo comparamos en cómo elegir un sistema de reservas online.
- Un formulario corto con lo justo: nombre, contacto y en qué le puedes ayudar.
- WhatsApp, si tu cliente lo prefiere, con un mensaje ya escrito.
Y responde rápido o di cuándo respondes. Quien escribe a un profesional suele escribir a dos o tres a la vez.
LinkedIn y la web, juntos
En muchos sectores profesionales, LinkedIn es donde te conocen y la web es donde te contratan. Pon el enlace a tu web en tu perfil y en tus publicaciones, y el de LinkedIn en la web. Si dudas de dónde invertir tu tiempo, mira qué red social elegir para tu negocio.
Dominio, correo y textos legales
Tres cosas que dan seriedad y que se notan cuando faltan:
- Dominio propio a tu nombre y un correo con él (nombre@tudespacho.es), no una cuenta gratuita. Lo tienes en dominio y correo profesional.
- Aviso legal, privacidad y cookies, con tus datos de autónomo o de sociedad. Lo básico está en textos legales de una página web; si tratas datos sensibles, como en psicología o abogacía, conviene que lo revise alguien especializado.
- Una marca sencilla y coherente: nombre, colores y tipografía que se repitan en la web, LinkedIn y tus propuestas. Te ayudamos a pensarla en crear la marca de tu negocio.
Cuánto cuesta
Precios habituales en España, sin IVA: hacerla tú con un creador de webs, entre 15 y 30 € al mes más tus horas; un freelance, de 300 a 1.000 € por una web sencilla; una agencia, desde 1.500 €. Más el dominio (unos 10-15 € al año) y alguien que la mantenga. El detalle, en cuánto cuesta una página web para un pequeño negocio, y si dudas del tamaño, en web de una página o de varias.
Cómo lo hacemos en Orbitea
La Web Esencial presenta tu trabajo en una página pensada para el móvil: quién eres con tu foto, para quién trabajas, cómo trabajas, tarifas o packs, casos y reseñas, botón para reservar la primera llamada o escribirte, preparada para Google y con los textos legales. Cuesta 390 € sin IVA, precio cerrado, con el dominio .es o .com del primer año a tu nombre y 3 meses de alojamiento y mantenimiento incluidos; después, 29 €/mes sin permanencia, y se puede pagar en 12 meses. Si ofreces varios servicios y quieres una página para cada uno, la web a medida empieza en 790 €.
Si te falta la marca, la Marca Esencial (290 €) te da logotipo, colores y tipografías; y el Correo profesional (49 €, licencia de Google Workspace aparte y a tu nombre) deja tu correo listo. Tienes todos los precios en precios y más ideas en soluciones para profesionales.
¿Quieres verla con tu nombre? Te preparamos una maqueta gratis en 48 horas laborables. Sin compromiso.